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Narrar el mundo y la imaginación / Narrate the world and the imagination

Categoría: Atlas biográfico-Asia

DE PERSONAS, NOMBRES Y ROSAS (I)

Rosas de fuego

“…¿Qué hay en un nombre? Lo que llamamos rosa

exhalaría un perfume igual de suave con cualquier otro nombre:

así Romeo, aunque no se llamara Romeo,

conservaría la grata perfección que posee

por sí mismo. Romeo, quítate el nombre;

y a cambio de ese nombre, que no es parte de ti,

tómame entera”.

*

What’s in a name? that which we call a rose
By any other name would smell as sweet;
So Romeo would, were he not Romeo call’d,
Retain that dear perfection which he owes
Without that title. Romeo, doff thy name,
And for that name which is no part of thee
Take all myself.
  

(Romeo and Juliet, William Shakespeare)

El río Adigio a su paso por Verona

Verona

Julieta se asoma al balcón de la casa familiar y en un alarde socrático se pregunta por aquello que sabe que no comprende: ¿qué hay en un nombre? ¿por qué no puede amar a Romeo? ¿porque se llama Romeo y es un Montesco? Pero si no se llamara Romeo, ¿no sería acaso el mismo hombre? El nombre del amado se ha convertido en enemigo de su amor. Pero, ¿cuál es el poder de un nombre? ¿qué es un nombre?

Tres rosas suaves

En la noche estrellada de Verona, Julieta expresa el deseo de que los nombres -¿acaso también el lenguaje, salvo la poesía?- desaparezcan, y que el vínculo nuevo que tiende su amor prime sobre todos los demás. Enamorada, para ella todo es posible. Al fin y al cabo, el amor es una fuerza capaz de intentar semejante transgresión, que el arte y la literatura celebran con normalidad desde hace siglos. A Tristán, en la ópera de R. Wagner, le ocurre lo mismo: en pleno éxtasis de amor, en el segundo acto, se olvida de su nombre y cuando Isolda lo llama y se lo recuerda, le responde: “Welcher Name?” (¿Qué nombre?).

La rosaleda de El Retiro

La rosaleda del parque de El Retiro, Madrid

El olvido del nombre propio y de lo que a él va sujeto es símbolo y característica de un amor así, que aspira a la entrega total, a una fusión completa. Extremadamente joven aún -Vladimir Nábokov la habría llamado Lolita- Julieta se siente embargada por el amor y, al mismo tiempo, abrumada, porque ha descubierto que los nombres se interponen como espectros en su camino; no quiere nombres, y el ejemplo que toma para discutir esta peculiaridad humana –la de hablar y designar el mundo mediante signos y nombres que lo representan- es el de una flor, la rosa.

Dos rosas en el verde

La más cantada y recreada, la más hermosa por todas sus cualidades, la que más variedades, colores y perfumes posee. La que, como pocas palabras, encierra un universo y cuenta con una mitología propia. ¿Qué hay en rosa? Un orden seductor, embriagador; colores y perfumes creados a lo largo de siglos, orientes de damasco, perlas y tafetán, aguas y bálsamos medicinales, desiertos y jardines, y, además, historias de amor entreveradas de pétalos y espinas… La rosa representa la intensidad del amor y, también, su destino: es única en nuestra mano y, a la vez, cabe en rosa junto a todas las demás. Shakespeare lo sabe y Julieta está a punto de descubrirlo. Estamos en el teatro.

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KUMANO KODO

La religión,  una complicación de la espiritualidad

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Cerezos en flor sobre el muro de un templo de Kyoto

Hacia el año 1000 de esta era la poeta Izumi Shikibu cumplió con su deseo de hacer el peregrinaje a Kumano Kodo y quiso su suerte que habiendo llegado a Fushiogami-oji  -un mirador desde dónde se contempla el gran templo Kumano Hongu Taisha-, empezara a menstruar. Con prudencia se mantuvo alejada del lugar y resumió su consternación en un poema:  Leer el resto de esta entrada »

ANARKALI

Eid ul-Fíter

Kim, de Rudyard Kipling- Iftar cum dinner – Anarkali – Shalimar – Mohsin Hamid y la asquerosa pobreza de Asia – Silicon Valley y la asquerosa riqueza high tech – La mezquita de Badakshi

Siempre me han atraído las contradicciones de Joseph Rudyard Kipling y cómo la literatura emana de ellas. Kim, el protagonista de su novela homónima, es el mejor ejemplo de la propia vida de Kipling, atrapada su infancia entre una sensibilidad intensa y vital y la rigidez de un mundo sin más emoción que la corona.

Interior de la gran mezquita de Badakshi, Lahore, Pakistán

Interior de la gran mezquita de Badakshi, Lahore, Pakistán

Además de familiarizarme con la tensa y a veces brillante prosa de Kipling -tan adorada por José Luis Borges- Kim instiló en mí suficiente curiosidad para hacerme visitar el Punjab y cruzar a pié la frontera que lo divide entre Pakistán e India, la llamada wagah border. Leer el resto de esta entrada »