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Narrar el mundo y la imaginación / Narrate the world and the imagination

Etiqueta: New York

GENDERIZATION

New York

On the bus, along 5th Avenue, by Mount Sinai Hospital, just a few days before the virus started ravaging the city; March, 2020.

FRIDAY’S WALK

Sunset in Central Park, Friday 14th February 2020

Sunset in Central Park. Apple Phone 6X, unmodified (14th February 2020)

 

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W A L K S

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THE HISTORY OF VIOLENCE, by Thomas Ostermeier

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     In the history of violence -that nobody has yet written with a sense of totality and global justice-, let us at least proceed step by step. On this occasion, Thomas Ostermeier has staged in Brooklyn the eponymous autobiographical novel by Edouard Louis, which basically concerns homosexuals: ethnically discriminated or not, immigrants and native, proletarians or dispossessed and nerds who signal themselves by feeling, and by reading too much for what it is expected from them. Persecuted, attacked, bullied, fallen ill, jailed or killed. Yes. But the first lesson? Violence is never a unilateral or a bilateral question; there are always more sides to it. And those other sides can be your own kin, homosexuals or not, your partner, your friends, your colleagues; or be within yourself, or be just a part of yourself or be simply right at the heart of your love. An excellent and talented rendition of Louis’ novel in German language by Ostermeier. Two hours that fly. A pleasure to see, despite the harrowing pain.

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RADIANT LOWER MANHATTAN

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THE MOST BEAUTIFUL AND ENTHRALLING 4TH OF JULY, FROM BROOKLYN HEIGHTS

PLAINLY VISIBLE

La  fotógrafa  Anja Kapunkt  dedica  su proyecto actual a los traductores

https://www.facebook.com/Plainly-Visible-Photographs-of-Translators-1885189501718183/

El lago de cisnes de Dada Masilo

image1-1Al principio puede parecer la gracia de una coreógrafa que imita lo que otros se inventaron con gran éxito. En este caso, nada más ni nada menos que el ballet El Lago de los Cisnes, con música de Piotr Tchaikovsky y coreografía de Marius Petipa y Lev Ivanov, estrenado ya hace más de un siglo. En la era digital de internet priman tiempos cortos e inspiraciones fugaces; todo suele ser mucho más breve de lo ya hecho por otros -entre otras razones, y acaso la más importante, por la posibilidad real que disfrutamos de poder ver casi todo lo que hacen o han hecho los demás, y en la pantalla de un ordenador. Proliferan la imitación, la fragmentación y cita des-contextualizada (a menudo en el límite de la apropiación), la reducción y el resumen de lo ya hecho anteriormente por otros para fabricar a partir de ahí la nueva obra o trabajo. Predomina lo que el lenguaje callejero tilda de “refrito”. A esa razón atribuyo mi desconfianza primera.image2-2No  voy  a prodigarme en una crítica honda y concienzuda porque posiblemente no haya para tanto esta vez. Además, ya he escrito sobre este ballet y sobre cómo, en mi opinión, lo que ocurre es que los cisnes no atinan a salir del armario (una lectura como muchas otras). No me cabe duda de que, insertado en la cultura rusa por un par de hermanos homosexuales, el lago de los cisnes o, mejor dicho, los cisnes del lago, guardan un simbolismo potencialmente tan  poderoso como una bomba atómica. Muy especialmente en la Rusia de hoy. El análisis  o  desciframiento de ese simbolismo es un trabajo proceloso y lento, y en ello estoy desde  hace  años,  desgranando poco a poco lo que pienso cada vez que veo una versión  nueva  de  este  lago  del  que  los  cisnes  no   pueden  salir.  Me pregunto  desde hace décadas qué tendrá este lago.image2-1Y ésta versión, firmada por Dada Masilo -quién es, a la vez, coreógrafa y bailarina de su propia obra-, me llamó la atención. Nacida en Soweto, de raza negra, y defensora de los derechos de los homosexuales -muy especialmente en África- su versión seguramente revelaría algo nuevo. Efectivamente, muchos elementos en su danza son inesperados y poseen mucha fuerza. Especialmente el humor, omnipresente también en el escenario, y que fluye en gran parte a costa del ballet clásico: tal vez demasiado fácil pero bien dosificado. La representación dura exactamente una hora y 5 minutos, es compacta y no deja indemne pues trae tanto el ulular como los tambores de África al helado mundo del ballet clásico que, por circunstancias históricas y culturales, se forja de la mano de varios franceses en San Petersburgo, maestros que trabajaron para el  ballet imperial  de los últimos zares durante el siglo XIX.IMG_2145

Lo primero que es necesario reconocer es que la represión -no se si el SIDA- es, pese a lo que pueda pensarse, mucho mayor en África que en Rusia, de ahí la posible lectura en clave “gay” de este ballet (otra más). El juego con el cisne “negro” siempre es evidente aunque tampoco aquí es el eje central (al fin y al cabo, Odile era un cisne negro solo desde los años 40, cuando un director lo decidió así y entonces Dior y otros modistos convirtieron el negro en un color elegante y apropiado para la noche). Solo que aquí Odile es un hombre vestido de Odile, es decir, de negro, y negro.IMG_2147Lo esencial, en mi opinión, de este ballet, y de prácticamente la mayoría -si no de la totalidad- de las versiones que he visto, es que las víctimas de la opresión y los protagonistas de la represión y la injusticia lejos de ser minorías son mayorías más o menos silenciosas. Pese a lo que pueda pensarse respecto a la trama del Lago, por un lado, y, por otro, respecto a la forma en que los medios reflejan el maltrato a las minorías como un problema prioritario y casi único (homosexuales, judías u otras minorías religiosas, o de una una raza respecto a otra), la víctima es una mayoría; una mayoría que está encerrada en ese lago bajo el poder no ya de una minoría sino de un conjunto muy reducido de individuos. Y eso tan sencillo -que parece que hemos dejado de ver o que no queremos ver-, Dada Masilo lo representa con una gracia y una originalidad sensacionales.image1-2

FRANK STELLA

Abstract dancers or springs and dead clocks, a splendid show at the Whitney Museum of American Art

After a long absence dust is everywhere but Zugvogelblog isn’t

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Las excrecencias del lienzo

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